«ME SALVASTE LA VIDA»
John W. Schlatter
Marcos
regresaba un día del colegio cuando advirtió que el joven que iba delante de él
se había tropezado y se le habían caído todos los libros que cargaba, además de
dos suéteres, un bate de béisbol, un guante y una pequeña grabadora. Marcos se
arrodilló y ayudó al muchacho a recoger todas sus cosas, que habían quedado
desparramadas.
Como
ambos iban en la misma dirección, lo ayudó a llevar parte de lo que cargaba.
Mientras andaban, Marcos se enteró de que el otro niño se llamaba Guillermo,
que le encantaban los juegos de video, el béisbol y la historia, que se las
estaba viendo negras con las otras materias escolares, y que acababa de romper
con su novia.
Después
de acompañar a Guille hasta su casa, Marcos se fue a la suya. Siguieron
encontrándose cada tanto en el colegio, almorzaron juntos un par de veces y por
fin los dos se graduaron al terminar la secundaria. Terminaron en la misma
preparatoria, donde tuvieron breves encuentros a lo largo de los años. Por fin
llegó el tan esperado último año. Tres semanas antes de la graduación,
Guillermo le preguntó a Marcos si podían conversar. Guillermo le recordó aquel
día, hacía muchos años, en que se habían conocido.
—¿Alguna
vez te preguntaste por qué cargaba yo tantos libros aquel día? —le preguntó—.
Lo que sucedió es que acababa de vaciar y limpiar mi casillero del colegio,
porque no quería dejarlo desordenado para quien fuera a ocuparlo después de mí.
Había ido juntando pastillas de dormir que le quitaba poco a poco a mi mamá, y
me dirigía a mi casa, decidido a suicidarme. Pero tras pasar ese tiempo
conversando y riendo contigo, me di cuenta de que si me hubiese quitado la
vida, me habría perdido ese y tantos otros momentos que a lo mejor vendrían. Ya
lo ves, Marcos, aquel día, cuando me ayudaste a recoger los libros, hiciste
mucho más que eso: me salvaste la vida.
"PAN DE VIDA PARA EL MUNDO" Es un ministerio Cristiano dirigido a cualquier persona que quiera conocer mas acerca de la PALABRA DE DIOS. Este alimento espiritual diario, es enviado a través de este Ministerio a cientos de personas alrededor del mundo, los temas que se tocan son de carácter positivo y de mucha utilidad para enfrentar los problemas con una perspectiva espiritual diferente. Nos gustaría oír tus comentarios sobre nuestra pagina.
lunes, 11 de mayo de 2015
viernes, 8 de mayo de 2015
La muerte comienzo de la vida
Nuestros seres queridos no se marchan para siempre.
Hasta para los cristianos, la muerte es una separación dolorosa. Lo es para los que nos quedamos, y en cierto modo es dolorosa también para los que se van, al tener que abandonarnos por un tiempo. ¡Pero gracias a Dios nuestro dolor no es como el de los que no tienen esperanza, pues nosotros sabemos que volveremos a encontrarnos pronto! ¡Tal vez tengamos que separarnos por un tiempo, alejarnos unos de otros por una temporada, pero nos apreciaremos todavía más cuando volvamos a reunirnos, cuando volvamos a vernos en ese grandioso y maravilloso reencuentro en el Cielo! ¡Que día tan dichoso habrá de ser!
"¡La muerte nos oculta; no causa separación! Estás del otro lado, junto al Señor. Tú estás con Cristo, y Cristo conmigo, ¡y los dos seguimos en el Señor unidos!" ¡Nuestros seres queridos están con el Señor, y si no nos alejamos de Él, tampoco nos alejaremos de ellos!
"¿Le importa a Jesús si digo adiós a quienes yo quiero más? Cuando el corazón siente desazón, ¿crees tú que le vaya a importar? Le importa, sí, yo sé que sí, Él siente mi gran dolor; si la noche es larga y dura mi carga, ¡mi angustia Él puede oír!" ¡Y hará que volvamos a encontrarnos pronto!
jueves, 7 de mayo de 2015
Detalles de amor
Creo que una de las cosas que más me motiva a permanecer lo más cerca
posible de Jesús son esos gestos personalizados de cariño que tiene conmigo.
Los tiene con cada uno de nosotros. A veces nos percatamos de ellos; otras, no. A veces los notamos, pero los atribuimos a otras causas. Me imagino que eso lo entristece. Sin embargo, nos ama demasiado como para darnos por perdidos. A lo largo de toda nuestra vida insiste en expresarnos Su amor y en repetirnos las dos palabras más maravillosas que hay: «¡Te amo!»
Durante mi adolescencia, etapa en que me tocó lidiar con un sinnúmero de emociones y conocer de cerca la soledad, me hizo falta sentir ese amor de la manera más palpable que fuese posible. Un día vi la flor más divina que te puedas imaginar, un precioso pensamiento en miniatura que crecía a la vera del camino. Como mucho sería del tamaño de una de mis uñas, y el tallito, del largo de mi dedo. Lo recogí, lo llevé cuidadosamente a mi casa y lo coloqué en un vaso descartable junto a mi cama. Pasó una semana entera, y la florcita seguía en el agua como nueva, radiante y hermosa. Yo estaba muy contenta.
Entonces ocurrió algo curiosísimo, un fenómeno que yo nunca había visto ni he vuelto a ver. De aquel diminuto tallo brotaron raíces, que al poco tiempo se extendieron y se hicieron más robustas. La planté en una maceta y la vi crecer hasta que echó muchas flores. Me asombró, y al mismo tiempo me inspiró confianza en que Mi Creador —que había hecho crecer aquel diminuto pensamiento— estaba conmigo, a mi lado, moldeándome por medio de los vaivenes de la vida y salpicando mi camino con flores de alegría.
Con el paso de los días, los meses, los años y, ¿por qué no?, también los decenios he aprendido a conocerlo mejor y a amarlo más gracias a los innumerables detalles y gestos de cariño que ha tenido conmigo. Muchos de esos detalles pueden parecer totalmente insignificantes comparados con las transformaciones y los milagros que hacen falta en el mundo entero. Para mí, no obstante, han sido determinantes. Él me ha demostrado que para Él soy importante y de esa manera me ha conquistado para siempre. «Nosotros lo amamos a Él, porque Él nos amó primero»1.
Los tiene con cada uno de nosotros. A veces nos percatamos de ellos; otras, no. A veces los notamos, pero los atribuimos a otras causas. Me imagino que eso lo entristece. Sin embargo, nos ama demasiado como para darnos por perdidos. A lo largo de toda nuestra vida insiste en expresarnos Su amor y en repetirnos las dos palabras más maravillosas que hay: «¡Te amo!»
Durante mi adolescencia, etapa en que me tocó lidiar con un sinnúmero de emociones y conocer de cerca la soledad, me hizo falta sentir ese amor de la manera más palpable que fuese posible. Un día vi la flor más divina que te puedas imaginar, un precioso pensamiento en miniatura que crecía a la vera del camino. Como mucho sería del tamaño de una de mis uñas, y el tallito, del largo de mi dedo. Lo recogí, lo llevé cuidadosamente a mi casa y lo coloqué en un vaso descartable junto a mi cama. Pasó una semana entera, y la florcita seguía en el agua como nueva, radiante y hermosa. Yo estaba muy contenta.
Entonces ocurrió algo curiosísimo, un fenómeno que yo nunca había visto ni he vuelto a ver. De aquel diminuto tallo brotaron raíces, que al poco tiempo se extendieron y se hicieron más robustas. La planté en una maceta y la vi crecer hasta que echó muchas flores. Me asombró, y al mismo tiempo me inspiró confianza en que Mi Creador —que había hecho crecer aquel diminuto pensamiento— estaba conmigo, a mi lado, moldeándome por medio de los vaivenes de la vida y salpicando mi camino con flores de alegría.
Con el paso de los días, los meses, los años y, ¿por qué no?, también los decenios he aprendido a conocerlo mejor y a amarlo más gracias a los innumerables detalles y gestos de cariño que ha tenido conmigo. Muchos de esos detalles pueden parecer totalmente insignificantes comparados con las transformaciones y los milagros que hacen falta en el mundo entero. Para mí, no obstante, han sido determinantes. Él me ha demostrado que para Él soy importante y de esa manera me ha conquistado para siempre. «Nosotros lo amamos a Él, porque Él nos amó primero»1.
miércoles, 6 de mayo de 2015
Balas perdidas
BALAS PERDIDAS
Curtis Peter Van Gorder
Las palabras que decimos sin pensar son
como balas perdidas. Aunque se hagan en son de broma, si son desconsideradas
pueden tener mucho alcance y consecuencias perdurables. Un pequeño chisme puede
arruinar una vida. En lugar de decir lo primero que se nos venga a la cabeza,
conviene tener cuidado y pedir a Dios que nos ilumine antes de disparar un
comentario.
Una palabra sin pensar provoca.
Una palabra cruel arruina vidas.
Una palabra de odio causa odio.
Una palabra brutal asesina.
Una palabra cruel arruina vidas.
Una palabra de odio causa odio.
Una palabra brutal asesina.
Una palabra amable abre puertas.
Una palabra alegre alegra el día.
Una palabra tierna besa y sana.
Una palabra oportuna alivia.
Una palabra alegre alegra el día.
Una palabra tierna besa y sana.
Una palabra oportuna alivia.
Anónimo
7 abr.
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martes, 5 de mayo de 2015
Valores a los hijos
IMPARTIR VALORES A LOS HIJOS
Connie Neuman
Cómo vives —tu orden de prioridades,
cómo pasas el tiempo, cómo gastas el dinero, cómo tratas a los demás y a tus
posesiones— es el mejor indicador de lo que te importa y los valores que
aprecias. Créeme, tus hijos interpretan tu vida con mucha mayor claridad que
cuando oyen tus palabras. Si esas dos cosas están en armonía, es estupendo. Si
no, es hora de volver a evaluar.
A medida que tratas de impartir a tus
hijos valores sanos, pregúntate:
- ¿Puedo expresar cuáles son los valores y normas de conducta de mi familia? En caso contrario, dedica algo de tiempo a hacerlo.
- ¿Mis hijos pueden distinguir entre la verdad y las mentiras?
- ¿He enseñado a mis hijos que hay valores absolutos en lo que respecta al bien y el mal? ¿Cómo?
- ¿Les he enseñado a expresar su desacuerdo cortésmente cuando alguien los acusa de ser de mentalidad cerrada o chapados a la antigua porque creen en el bien y el mal?
- ¿Les he enseñado que hay una diferencia entre quién es una persona y lo que hace?
- ¿Les he enseñado a tratar con amor y compasión a los demás?
- ¿Mis hijos me oyen decir mentiras a fin de guardar las apariencias o no quedar mal?
- ¿Vivo siguiendo como modelo la honradez y la integridad?
- ¿Trato a los demás de la manera que quiero que me traten?
lunes, 4 de mayo de 2015
Las fuerzas que Dios nos da
LAS FUERZAS QUE DIOS NOS DA
Las pruebas y contrariedades que nos presenta la vida nos hacen tomar conciencia de nuestra propia debilidad e incapacidad, lo cual nos lleva a depender más de Jesús. Al igual que los árboles de las cumbres, que echan sus raíces profundamente en las grietas de las rocas, nos aferramos al Señor para sobrevivir. En esos parajes difíciles y desolados Él nos demuestra que, por sí solo, es capaz de sostenernos. A la larga salimos fortalecidos, toda vez que aprendemos a valernos de las fuerzas que Él nos da.
donde se educan los hombres:
la desgracia y la miseria.
En la dicha y la fortuna
se aprenden otras mil cosas,
pero las verdades nunca.
Las pruebas y contrariedades que nos presenta la vida nos hacen tomar conciencia de nuestra propia debilidad e incapacidad, lo cual nos lleva a depender más de Jesús. Al igual que los árboles de las cumbres, que echan sus raíces profundamente en las grietas de las rocas, nos aferramos al Señor para sobrevivir. En esos parajes difíciles y desolados Él nos demuestra que, por sí solo, es capaz de sostenernos. A la larga salimos fortalecidos, toda vez que aprendemos a valernos de las fuerzas que Él nos da.
Nada acontece porque sí a los hijos de Dios.
Todo responde a un designio genial.
Cada problema, revés, castigo o dolor
es un golpe de cincel del Escultor celestial.
Todo responde a un designio genial.
Cada problema, revés, castigo o dolor
es un golpe de cincel del Escultor celestial.
Por cada cima que tuve que vencer,
por cada piedra en que tropecé,
por todo el llanto y las penurias,
por todas las tormentas con su furia,
canta con gratitud mi corazón,
pues todo ello me enseñó valor.
por cada piedra en que tropecé,
por todo el llanto y las penurias,
por todas las tormentas con su furia,
canta con gratitud mi corazón,
pues todo ello me enseñó valor.
Por todos los dolores y tristezas,
por las angustias y las asperezas,
por los días y años sin sentido,
por tantos sueños perdidos
doy gracias, porque sé
que en ello una escuela encontré.
por las angustias y las asperezas,
por los días y años sin sentido,
por tantos sueños perdidos
doy gracias, porque sé
que en ello una escuela encontré.
No es aquello que no cuesta nada
lo que impulsa al hombre a la batalla.
Es más bien la cruel adversidad
la que atiza su voluntad.
Sobre pétalos de rosa se arrastran los endebles,
mientras los templados a las cumbres hacen frente.
Solamente hay dos escuelaslo que impulsa al hombre a la batalla.
Es más bien la cruel adversidad
la que atiza su voluntad.
Sobre pétalos de rosa se arrastran los endebles,
mientras los templados a las cumbres hacen frente.
donde se educan los hombres:
la desgracia y la miseria.
En la dicha y la fortuna
se aprenden otras mil cosas,
pero las verdades nunca.
viernes, 1 de mayo de 2015
Palabras de ánimo
PUEDES ACUDIR A MÍ EN CUALQUIER MOMENTO
Palabras de Jesús
No eres una persona más del montón, sino que para Mí eres importante, un ser único. Conozco todos tus pensamientos. Te conozco personalmente y en estos momentos me dirijo a ti. Puedes pedirme que te hable siempre que quieras, cuando seas víctima del desánimo o de la depresión, incluso cuando quieras un poco de compañía. Me alegra sobremanera hablarte de cualquier tema, cuando sea que lo necesites.
Si me cuentas tus contrariedades, te infundiré tranquilidad y te ofreceré orientación y soluciones. Desahógate conmigo. Soy capaz de sobrellevar cualquier carga que eches sobre Mis hombros. Tomaré nota de cada una de tus preocupaciones y me encargaré de ellas con mucha ternura. Exprésame en detalle lo que te abruma para que pueda responderte explícitamente. Te daré todo lo que necesitas y más. Sobre todo, el tiempo que pasemos juntos derivará en una linda amistad entre los dos.
Puedes acudir a Mí en cualquier momento, dondequiera que estés. No te preocupe que Yo pueda estar muy atareado; no pienses que no vaya a querer prestarte atención. Siempre deseo estar contigo. Me encanta que pasemos ratos juntos. De hecho, me gustaría hacerlo con mayor frecuencia. Cuando te tomes unos momentos conmigo haré que todo vaya mejor. Si pudiéramos, ¡me quedaría a solas contigo día y noche para siempre!
Palabras de Jesús
No eres una persona más del montón, sino que para Mí eres importante, un ser único. Conozco todos tus pensamientos. Te conozco personalmente y en estos momentos me dirijo a ti. Puedes pedirme que te hable siempre que quieras, cuando seas víctima del desánimo o de la depresión, incluso cuando quieras un poco de compañía. Me alegra sobremanera hablarte de cualquier tema, cuando sea que lo necesites.
Si me cuentas tus contrariedades, te infundiré tranquilidad y te ofreceré orientación y soluciones. Desahógate conmigo. Soy capaz de sobrellevar cualquier carga que eches sobre Mis hombros. Tomaré nota de cada una de tus preocupaciones y me encargaré de ellas con mucha ternura. Exprésame en detalle lo que te abruma para que pueda responderte explícitamente. Te daré todo lo que necesitas y más. Sobre todo, el tiempo que pasemos juntos derivará en una linda amistad entre los dos.
Puedes acudir a Mí en cualquier momento, dondequiera que estés. No te preocupe que Yo pueda estar muy atareado; no pienses que no vaya a querer prestarte atención. Siempre deseo estar contigo. Me encanta que pasemos ratos juntos. De hecho, me gustaría hacerlo con mayor frecuencia. Cuando te tomes unos momentos conmigo haré que todo vaya mejor. Si pudiéramos, ¡me quedaría a solas contigo día y noche para siempre!
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